Cómo hacer un plan de negocio (I)

Una de las primeras cosas que debemos hacer al lanzarnos en nuestra aventura empresarial consiste en realizar un plan de negocio. Si necesitamos financiación de inversores o bancos, es lo primero que nos van a pedir. Por lo tanto conviene tener bien claro como realizar nuestro plan de negocio.

Vamos a ir repasando las diferentes secciones que debemos incluir en nuestro plan de negocio para que cubra todos los puntos esenciales.

Resumen ejecutivo

Es la tarjeta de presentación y lo que va a decidir si el inversor sigue adelante o no. Tiene que ser personalizado. No podrás redactarlo para todos igual. Según a quién te dirijas, incidirás más en un aspecto que en otro. Lo mejor es escribirlo al final del plan para que realmente contenga lo esencial del  mismo. No debe ocupar más de un folio o, como mucho, dos. Ahí deben estar contenidas las cinco claves del plan de una manera fácil y breve:

La oportunidad de negocio: tu idea, tu visión, tu misión, llámalo como quieras, en realidad se trata de la razón de ser del proyecto.
Tu propuesta de valor: tu valor añadido, lo que busca el mercado que hemos detectado y que nadie está ofreciendo (en el recuadro te damos claves para diseñarla acertadamente)
Las características del mercado al que te diriges y tu público objetivo.
El equipo promotor y una idea sintética de los recursos elementales a utilizar.
Qué inversión necesitas y en qué periodo de tiempo se recuperará y la fase de retorno que esperas.

 

Descripción de la oportunidad de negocio

“Debes dejar claro que hay un mercado bien segmentado con una necesidad mal cubierta y que nosotros podemos ofrecer una solución”, insiste Jordi Vinaixa, profesor de Creación de Empresas del Centro de Iniciativas Empresariales de ESADE.
Antes habrás hecho el análisis que te proponemos y habrás visto cuál es tu propuesta de valor. Es el momento de decir de forma clara, sin rodeos, en qué consiste y por qué es realmente una oportunidad de negocio. “La razón de ser del proyecto, la misión, debe ser clara y precisa,
huye de las ambigüedades”, recuerda Escorne. Te recomendamos un pequeño esquema:

Breve descripción del proyecto y de la empresa

Qué es la empresa, qué objetivos tiene y cuáles son sus principales características. Puedes seguir este modelo de ejemplo:

Nombre de la empresa:
Olvídate de Todo SL.

Objetivo de la empresa:
Olvídate de Todo pretende:
1. Ofrecer un servicio integral de apoyo a la empresa en la externalización de sus empleados.
2. Facilitar al empleado su traslado y posterior desembarco en el nuevo país.

Características de los servicios ofertados:
– Gestión de desplazamientos (viajes, mudanzas y demás).
– Realización de todos los trámites necesarios en origen y en destino.
– Suministro de toda la documentación precisa.
– Contratación de colegios, seguros médicos, personal doméstico y demás servicios que necesite el desplazado.
– Búsqueda y localización de vivienda

Descripción de la idea de negocio

Explica bien en qué consiste tu propuesta de valor. Para ello conviene realizar un análisis en profundidad de lo que vas a aportar al mercado.

Descripción de los promotores

Presenta a los promotores del proyecto, indicando el cargo que van a ocupar, su experiencia académica y los méritos que justifican la confianza en
ellos. Para muchos inversores ésta es una parte fundamental, porque va a ser el equipo gestor quien marcará la diferencia entre que una buena idea se ejecute correctamente o no. En esta parte se explicarán brevemente sus méritos; en los anexos se incluirán sus currículums completos. La idea es reflejar que tenemos un equipo, que tiene lo que hace falta para aprovechar esa oportunidad y no otra y que, aunque tenemos soluciones, también somos capaces de detectar posibles carencias o problemas futuros pero que sabemos dónde buscar la respuesta o la solución.

Un análisis DAFO

Se puede presentar en este apartado o en el siguiente (el de márketing). El análisis DAFO refleja las fortalezas y las debilidades del negocio. Es de gran utilidad para disponer de una fotografía general de la empresa. Lo importante sobre todo es recalcar las oportunidades de nuestra idea. En el plan de contingencias que se incluirá al final del plan puedes hablar de las amenazas del proyecto. Puedes redactar cada parte a texto corrido o en forma de escritura enumerada (con guiones o puntos). En el caso de hacerlo de la primera forma, no olvides que cada idea principal vaya en un párrafo. Si lo haces de la segunda, inicia las enumeraciones de la misma manera (si arrancas en infinitivo, todas las demás en infinitivo).

Fuente: Revista Emprendedores

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