Los 3 tipos de riesgos y cómo disminuirlos

Muchas veces veo propuestas de inversión o negocios que dicen tener nada de riesgo; que todo saldrá perfecto y que las condiciones están dadas para que sea un éxito total.
Cuando alguien me dice que no hay riesgo; lo primero que pienso es que esa persona está equivocada; y si insiste en que su negocio o proyecto no tiene riesgo; lo segundo que pienso es que me quiere estafar.

Seguramente sonó algo duro lo que acabo de escribir, pero hay que comprender que el riesgo está SIEMPRE, ya sea en un negocio; en una inversión; e incluso en la vida como empleado. Así que en el artículo de hoy, hablare sobre el riesgo.

Para mí hay 3 tipos de riesgo; aunque a simple vista pueden parecer 2; el primero se desprende en dos partes. Mariano Pantanetti en su libro “Invertir y Ganar” lo describe bastante bien en la siguiente cita:

“El riesgo, según mi criterio, puede entenderse desde dos enfoques básicos. El primero, que llamo académico, aborda el riesgo estrechamente asociado a la volatilidad. El segundo, que llamo pragmático, y que está relacionado con la nueva ola de escritores financiero/autoayuda, pone en foco el riesgo no tanto en el vehículo de inversión; sino más bien en el sujeto considerado como inversor.”

Así que ahora comentaré según esos dos enfoques; los 3 niveles de riesgo que yo veo muchas veces en los negocios o las inversiones; agregando como siempre, algún detalle o comentario interesante.

1) El riesgo del vehículo de inversión:

Algo que debemos comprender es que cada vehículo de inversión tiene su propio riesgo. No es lo mismo invertir en bienes raíces; que hacerlo en acciones. Esto se debe a que cada vehículo tiene una forma de manejarse; por eso justamente creo que llamamos vehículo; y esa forma de manejarse presenta entonces un riesgo diferente en cada uno de ellos.

De ahí es que muchas veces antes de invertir; le recomiendo a las personas que primero tengan un plan de inversión; porque de ese plan saldrá entonces los vehículos en los que vamos a invertir; dependiendo por ende, del riesgo que estemos dispuestos a asumir.

No contar con este plan; significa entonces que vamos a meternos en cuanta inversión se nos cruce; sin medir el riesgo; ya que estaremos concentrados solamente en la rentabilidad. Eso es un grave error; ya que cada sujeto; puede y debe, tener su propio sistema de riesgo contemplado a la hora de invertir; pero eso ya lo trataré más adelante.

¿Cómo disminuir este tipo de riesgos?

En primer lugar, lo más importante de todo es saber sobre el activo o mejor dicho el vehículo de inversión a utilizar. Invertir, por el simple hecho de ganar dinero como si fuera un casino, no sirve de nada. La única forma de disminuir el riesgo de un vehículo de inversión; es el aprendizaje y conocimientos que tengamos en el mismo. No hay otra solución.

Por otra parte ciertos vehículos tienen la posibilidad de diversificarse en diferentes tipos de riesgos; por ejemplo las acciones. Muchas veces podemos armar un portafolio de inversión que nos ayude a que en caso de que una acción baje; tengamos otra contemplada que pueda subir y de estar forma mantener el promedio de rentabilidad; pese al riesgo.

2) El riesgo del mercado:

A diferencia del primer tipo de riesgo; aquí tenemos un riesgo que es imposible de controlar en algún punto. Este riesgo es justamente el riesgo asociado al mercado en sí; que es donde se mueven nuestras inversiones.

Por más que sepamos absolutamente todo sobre el vehículo y tengamos una experiencia asombrosa; el mercado tiene muchos factores que lo modifican y que raras veces vamos a poder predecir.

Por ejemplo, supongamos por un momento que somos expertos en acciones; siempre elegimos las acciones ganadoras; e incluso sabemos todas las cosas necesarias para poder armar correctamente nuestro portafolio de inversiones. De pronto de un día para el otro el mercado se desploma, porque hay rumores de una nueva crisis financiera; dicho rumor genera que la gente se desespere y venda todo; por ende nuestras acciones se ven afectadas.

Es un ejemplo algo tonto; pero muy real, ya que pasa todos los días; el mercado en sí tiene un riesgo que no podemos controlar, ni mucho menos diversificar. Si invertimos en el mercado de inmuebles; ese mercado tendrá un riesgo en particular; si invertimos en el mercado de acciones; ese mercado también tendrá un riesgo en particular. Obviamente muchas veces un rumor puede afectar a varios mercados; pero lo importante es comprender que cada mercado tiene su propio riesgo.

¿Cómo disminuir este tipo de riesgos?

Si en verdad tuviera una respuesta para esto; creo que seria el hombre más rico del mundo. Es imposible saber cómo se va a mover un mercado. Por ejemplo, un rumor puede causar estragos en el mercado, pese a ser un rumor. Sucede que mucha gente, se basa en rumores y justamente así toman sus decisiones. Salvo que podamos controlar a esas personas; sería imposible hacerlo.

La única solución que tenemos es justamente diferentes formas de análisis que nos sirvan para tratar de ver posibles cambios o situaciones que se puedan repetir; pero como dije anteriormente; es imposible controlar al mercado para disminuir el riesgo.

3) El riesgo del inversor en sí:

Ahora vamos al riesgo que podemos controlar de sobremanera pero que a su vez representa para mí; uno de los mayores riesgos. El riesgo que el inversor representa para sí mismo y para sus inversiones.

Invertir requiere de muchos factores que pueden a su vez afectar nuestras inversiones; entre ellas están: el perfil del inversor; el grado de riesgo que esté dispuesto a asumir; la experiencia; los conocimientos; las emociones; su capacidad monetaria; etc.

Ya hable anteriormente del Inversor Emocional; un claro ejemplo de un inversor que pone en riesgo sus inversiones por invertir con el corazón; más que con la cabeza. Dependiendo el caso podemos usar la intuición; pero si 1+1 es igual a 2; no debemos invertir emocionalmente pensando que 1+1 me podría ser 3; porque nunca lo va a ser.

Por otra parte, nuestro perfil de inversor va a determinar entonces un mayor o menor riesgo. Hay inversores que prefieren inversiones pasivas; de bajo riesgo y por ende una menor rentabilidad; como así también hay inversores que prefieren inversiones de mucho riesgo y mayor rentabilidad. Por eso hago tanto hincapié en tener un plan de inversiones o por lo menos tener definido un poco nuestro perfil. Esto nos ayudará justamente a elegir aquellas inversiones que se adapten a nosotros en lugar de agarrar cuanta inversión se nos cruce.

También depende mucho la espalda financiera que cada inversor tenga; no es lo mismo arriesgar el 100% de nuestros ahorros; que arriesgar un 10%. Algo básico e importante en inversiones es no invertir un monto de dinero, que de perderlo, nos pueda afectar nuestra calidad de vida. Esto también se refiere a nuestro ahorro; no conviene invertir el 100% de ellos y en caso de hacerlo; recomiendo invertir en educación para tener más conocimientos y experiencia.

¿Cómo se disminuye este tipo de riesgo?

Hay muchas formas; pero entre ellas recomiendo:

– Tener definido nuestro perfil de inversión.

– Tener definido un plan de inversión o aunque sea saber que tipo de inversiones podríamos tener en cuenta.

– Saber claramente el riesgo que estamos dispuestos a asumir; para poder justamente elegir inversiones de riesgo similar o menor.

– Capacitarnos y aprender sobre cada vehículo de inversión antes de invertir

– Nunca invertir emocionalmente; hablo de invertir como también de hacer negocios. Recordemos, 1+1 es 2; no es lo que nos gustaría que sea.

No hay mucha lógica u opciones; para disminuir esto, simplemente debemos aprender; capacitarnos; informarnos; y justamente enfocarnos en fortalecer y hacer crecer nuestra Inteligencia Financiera.

Fuente: Inteligencia Financiera

 

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