Hacia el marketing de lo divertido: Cambio de rumbo en las economías Malasio-Indonesas, el paradigma de Singapur.

Fijémonos en esta interactiva campaña publicitaria (y todo sea dicho de paso, divertido, porque lo es) llevada a cabo por la compañía de Seguros de Singapur MSIG (Ltd de DBS Bank Ltd.), ¿estamos ante un ejemplo paradigmático dentro del marketing de lo que vamos a llamar “de lo divertido”?

Pasemos sin más, a ver el siguiente spot publicitario:


En él, vemos como lo que parece ser un estrafalario y rechonchete “karateka”, encorsetado en su cinturón negro, hace gala de toda una serie de técnicas de combate, pero no, no se asusten, no se trata de ninguna exhibición de artes marciales, porque esta persona, realmente lo que está es enfadado, el porqué lo vamos a averiguar en un momento.

Una vez que se ha parado en mitad de la carretera (más concretamente en un paso de cebra, cuando el semáforo está en rojo) aparecen dos chicas llevando un coche de cartón o tal vez de poliestireno expandido (poliespan, vamos) donde, el malhumorado karateka lo partirá en dos de un golpe, todo esto delante de los coches que están esperando a que el semáforo se ponga en verde, donde las otras cámaras estratégicamente colocadas, se encargarán de grabar sus caras y reacciones, a cada cuál más interesante.

Pero ¿por qué? o al menos ¿cuál es el propósito de todo este teatro repentino, está por otra parte ese hombre ebrio o en un estado mental semejante?

Antes de que ninguna de estas preguntas asalte las mentes de los atónitos espectadores, pronto aparecerán otras dos chicas sosteniendo un cartel a doble cara, en una parte dirá, como tal vez algunos de nuestros avispados lectores habrán supuesto, “en la carretera es frecuente los ataques de rabia” (Road Rage happens) es por eso que las chicas que sostienen el cartel, al darle la vuelta aparecerán los datos de la compañía de seguro que ha organizado todo este anuncio.

En efecto, podemos hablar del paradigma del marketing abierto aquí, ya que aunque no se de una interacción directa en un contrasentido push-pull, si bien el anuncio publicitario en cuestión participa de una acción cotidiana en el día a día de los conductores de las calles de Singapur, por lo que no solo provocan un reconocimiento sutil de comprensión, sino que además, crea un entorno de diversión para cada uno de los espectadores, ya estén dentro de uno de esos coches parados en el paso de cebra, o ya sean unos de los viandantes que simplemente pasen por allí.

A muchos de nosotros, posiblemente se nos habría quedado la misma cara que a ellos, quien sabe.

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *