Entrevista a Sergio Fernandez

Sergio Fernandez nació en Madrid y es coach, formador y consultor de comunicación especializado en instituciones públicas en la consultora Developia.es.

Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Coaching Personal ejecutivo y empresarial, colabora cada semana en Protagonistas Madrid y Queremos Hablar de Punto Radio, espacios en los que reflexiona sobre cuestiones relacionadas con el desarrollo y el crecimiento Personal.

Es autor del libro Vivir sin Jefe, un auténtico manual de motivación para el emprendedor. Puedes seguir los programas de radio de Sergio y sus reflexiones en www.pensamientopositivo.org

¿Cree usted que existe cultura empresarial en aquellas personas que dirigen una empresa?

Considero que en España aún nos queda mucho camino por andar para tener una cultura empresarial profesionalizada. Y en concreto y desgraciadamente, en todo lo relativo a autónomos y pequeñas y medianas empresas, esta falta de formación y de innovación es aún mayor. Creo que uno de los grandes retos para las empresas españolas va a tener que ver con el incorporar una cultura de formación continua y de creatividad e innovación.

¿Cuáles son los principales errores de trabajadores por cuenta propia?

En vivir sin jefe hablo de hasta 50 errores que cometen con frecuencia los emprendedores pero los tres principales desde mi punto de vista serían…

No saber vender. Para ser emprendedor es imprescindible disponer de unas mínimas habilidades comerciales.

Dedicarse a algo por lo que no se sienta pasión. Como emprendedor es frecuente que se pasen muchas horas trabajando pero sobre todo pensando en el negocio, así que dedicarse a algo por lo que uno sienta pasión a mi me parece imprescindible.

¿Todo el mundo vale para no tener jefe? ¿Qué condiciones debe tener uno para ser jefe de su empresa?

Son muchas las habilidades necesarias para poder dirigir una empresa con éxito. Si tuviera que quedarme con 3, diría que la primera es tener una visión clara de hacia dónde se dirige el negocio. La segunda sería la capacidad de planificar estratégicamente, de plantear objetivos y una ruta para llegar a ellos. La tercera sería disponer de capacidad de trabajar muy duramente.

¿Es peligroso tener empleados que se creen imprescindibles?

Todo el mundo es necesario pero nadie imprescindible. La palabra clave aquí se llama “sistema”. Aquellas empresas que mejor funcionan a la larga son aquellas que tienen perfectamente definidos los sistemas por los que se hacen las cosas de modo que aunque alguien falte, el que entra nuevo o que lo sustituye sabe qué tiene que hacer. Aunque esto resulte de una dificultad extrema, especialmente en trabajos relacionados con el talento, la creatividad, el diseño, la innovación o la investigación, por ejemplo.

¿Cómo se gobierna una empresa en época de crisis?

De la misma manera que en una época de bonanza: con corazón y cabeza. Aunque prestando más atención aún al entorno y preguntándose con más frecuencia ¿Cómo ayuda esto que yo hago a los demás y cómo cambiará el mundo este producto o servicio que ofrecemos?

Según has contado, este libro comenzó a gestarse cuando tu negocio pasaba por una profunda crisis ¿cómo viviste esa  etapa  y cómo la superaste?

Me gusta especialmente la lección que nos regaló Epícteto, en su imprescindible y lúcido libro Un manual de vida: No nos afecta lo que nos sucede sino lo que hacemos con lo que nos sucede. La cuestión no es tanto equivocarse como el discurso que se haga con ese fracaso… o con ese acierto. Una amiga afirma que en la vida sólo hay éxito o aprendizaje. Estoy de acuerdo: el pasaporte más rápido hacia el éxito es aprender de los errores.

Creo que una de las cuestiones que más pueden marcar la diferencia entre una persona y otra en el largo plazo es comprender esto: yo lo que hice fue convertir ese fracaso en una libro y, paradójicamente, el libro está teniendo bastante éxito.

Mucha gente cree que para emprender se necesita tener dinero ¿se puede sacar adelante un proyecto sin un  respaldo económico?

Este es uno de esos mitos que se extienden como la pólvora y a base de repetirse parece que acaban siendo ciertos.

Hacen mucho más daño aquellas cosas que creemos que no son ciertas que aquellas que desconocemos.

Es radicalmente falso. Primero porque, como dicen el el imprescindible libro Funky Business, el talento hace bailar al capital, es decir, que las buenas ideas encuentran financiación. Segundo, porque hay mil fórmulas de arrancar un negocio sin tener ni un euro, auque eso es verdad hará falta mucho pero que mucho talento y ganas. Además, hoy en día, se pueden arrancar negocios en Internet por ejemplo con una inversión mínima.

Si tantas personas están desconformes con la vida que llevan y no les gusta su trabajo ¿cuál crees que es el problema para que no se decidan a involucrarse en algo que realmente les motive?

Serían dos los motivos desde mi punto de vista.

Inercia. Hay muchas personas que son muertos vivientes. Que viven en una rutina asfixiante, que están instaladas en la desmotivación, que no han sabido o querido conectar con lo que verdaderamente las hace felices, ya sea en el amor o en el trabajo.

Estas personas viven por inercia. Hacen hoy lo mismo que hicieron ayer y lo mismo que harán mañana pero lo trágico es que esto no les hace felices. Romper inercias resulta muy difícil pero cualquiera que quiera llevar una vida medianamente satisfactoria tendrá que tomar conciencia del tipo de vida que está llevando y si hay alguna cosa que no le gusta, tendrá que romper la inercia que lleva en ese aspecto de su vida y empezar a hacer algo, por pequeño que sea, que rompa esa inercia.

El segundo motivo es la falta de empoderamiento. Empoderamiento es la capacidad de creer en los recursos de los que uno dispone para sacar algo adelante. Todos los seres humanos, insisto en lo de todos, somos capaces de obtener logros fantásticos cuando creemos en nosotros mismos. Para esto puede ayudar el tener “memoria del éxito”, es decir, el tomar conciencia de otras ocasiones de nuestra vida en la que logramos obtener algún resultado y tomarlo como ejemplo para darnos cuenta de que si en aquella ocasión pudimos, también podemos hacerlo en esta.

¿Por qué en España hay tan pocas personas que tengan vocación de trabajar por su cuenta?

Hay más de las que pueda parecer, aunque es cierto que aún nos queda mucho camino por andar en este sentido.

Desde mi punto de vista hay varios motivos. El primero de ellos es que hay miedo al fracaso. Miedo a equivocarse. Demasiadas personas tienen miedo al fracaso. Cuando en realidad equivocarse es lo más natural del mundo. Cualquier persona que desarrolle un proyecto o que sea emprendedora, antes o después de acabará equivocando, entendiendo por equivocarse no conseguir los resultados planteados a priori. Sin embargo el error, bien gestionado, puede ser un gran maestro. El error es una fuente de aprendizaje de primer orden. Para mi lo importante es emprender, empezar a caminar hacia tus sueños, no tenerle miedo al fracaso. En realidad, muchas personas, si supieran que iban a tener éxito pondrían en marcha sus proyectos pero el miedo al equivocarse y al error las paraliza. Es interesante preguntarle a la gente mayor de que se arrepiente. Cuando uno lo hace, rápidamente observa que una respuesta clásica a esta pregunta es que se arrepienten de lo que no han hecho. El hecho de que cuando una persona sabe que le queda poco de vida, suela lamentarse de que no ha hecho más que de lo que ha hecho, haya tenido éxito o no, nos debería dar una pista.

Resulta original la división de tu libro en 5 tipos de errores. ¿Es importante equivocarse?

Una de las primeras citas de Vivir sin jefe es de Séneca: Antes de ser navegante, he sido naufrago. Equivocarse es señal de que se está aprendiendo, de que se está en el camino.

Lo importante no es caerse sino cuántas veces está uno dispuesto a levantarse.

El error está desprestigiado. Si uno lee libros de empresa, parece que todo el mundo es listísimo y nunca se ha equivocado. Yo me equivoque, al menos 50 veces [los 50 errores del libro] y como nadie me contó lo que no tenía que hacer, y eso casi me cuesta caro, pues ahora quiero compartir lo que he aprendido.

Yo encontré este fallo en los libros de empresa. Todos te dicen lo que hay que hacer pero no te dicen lo que no hay que hacer. Y a mi me hubiera ayudado mucho que alguien me dijera lo que no tenía que hacer. Por eso la división en 50 errores del libro.

Además, Vivir sin jefe está destinado a emprendedores, que es un público que los escritores de Management y de empresa tienen olvidados.

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